Escuela de baile a medida

La primavera es la estación de los grandes propósitos y de los cambios de rutina en muchas áreas y actividades que nos proponemos. Y entre nuevo entramado de posibilidades se incluye con bastante frecuencia la búsqueda de escuela de baile como nuevo plan de ocio, nueva afición o esquema fitness de cara a la nueva temporada. Entre ellas Portalo’s.

 

No falla. Cuando acaba el largo y gris invierno, resurgen las ganas con mayor entusiasmo por ejercitarse en gimnasios, las actividades al aire libre pero también todo lo que tenga que ver con el mantenimiento y la puesta a punto de la imagen física con vistas al verano. Y los centros de entrenamiento se llenan, pero también las escuelas de baile.

 

Cierto es que funcionan todo el año para un enorme segmento de usuarios comprometidos con la salud y el bienestar a través del mantenimiento físico, pero no se puede negar que en primavera se despiertan más las apetencias por la expansión, entran las prisas por aparecen en buen tono exterior y cuesta menos acudir a las escuelas y gimnasios. Incluso hay quienes empiezan por primera vez en la escuela de danza que visitará el resto del año.

 

Pero es sin duda la primavera la temporada que más mueve a la acción y no es casualidad. Se activa el entusiasmo vital y eso revitaliza en general a todo el mundo, desde los más pequeños a los más mayores, pasando por los adolescentes que también viven con especial atracción la llamada del baile y la música.

 

Sin embargo, y aceptando que este repunte es real y obedece a la exigencia de la imagen, quienes buscan especialmente una escuela y no un gimnasio, lo hacen porque tienen especial inclinación por la música además de porque les gusta bailar. A otros les mueve precisamente la idea de aprender mientras disfrutan y eligen ciertos ritmos para comenzar con esta pasión.

 

Porque motivos que llevan a elegir bailar salsa o danza clásica son muchos y de variado origen todos ellos. Si eres adolescente, un niño todavía, alguien joven, de mediana edad e incluso en la madurez, cada uno se verá motivado de manera diferente y elegirá opciones distintas dentro del panorama de escuela de baile actual.

 

Hasta los 7 años, la danza clásica o ballet les está indicado a los más pequeños. Y por supuesto cualquier otra modalidad que elijan, porque lo harán seguramente alentados por los padres que ven pasión en su hijo por bailar. Y hasta la disciplina de baile deportivo es parte de la formación de algunos centros de baile que enseñan y entran en los circuitos de competición de dicha modalidad.