El correcto desayuno

Las grandes multinacionales y empresas productoras de cereales han instaurado al desayuno como la comida más importante del día; pero eso va mas allá de un simple comentario.  Igualmente de importante es saber que no se debe saltar nunca.  Para obtener los nutrientes que nuestro cuerpo necesita debemos hacerlo de forma balanceada y de acuerdo a las necesidades básicas de cada persona.

Todo lo anterior quiere decir que el desayuno de un atleta de alto rendimiento no debe ser igual al de una persona con un tren de vida sedentario, que trabaje una ingente cantidad de horas a la semana, ya que sus cuerpos no van a exigir las mismas calorías para poder mantenerse en optimas condiciones.

Una de las razones fundamentales para siempre tomar un buen desayuno es debido a que en las noches el cuerpo pasa las largas horas en reposo y mientras dormimos nuestro cuerpo continua funcionando agotando nuestras reservas de energía, por lo cual el cuerpo exige esa primera comida para poder seguir funcionando bien el resto del día y de esta manera se evita en muchas ocasiones pasar un mal día en la casa o trabajo.

Cuando se habla de un buen balance a la hora de desayunar, se refiere a pequeñas porciones de frutas, cereales, proteínas y lácteos.  Ya para determinar el tamaño de la porción se debe tomar en cuenta peso, estatura y metas, entre otras cosas.  Hoy en día existe una gran variedad de opciones para garantizar una correcta ingesta en el desayuno; y esto va a depender del país en que te encuentres y de la manera en la que te educaron nutricionalmente hablando.

Sin embargo, existen muchos lugares o sites en internet que te aconsejan y te ayudan a entender muy bien sobre qué se debe y qué no se debe comer a esa hora de la mañana. Y actualmente es mucho más sencillo, pues existen suplementos deportivos para garantizar los requerimentos de cada uno.

Muchas personas han decidido eliminar el desayuno por las siguientes razones, ya sea por falta de tiempo, rutina o por stress.  Pero siempre hay que tener en cuenta que para las actividades importantes siempre se debe dedicar una parte del día sin importar cuán cargados estemos.  Es cuestión de salud, es cuestión de interés.